Barcelona le sentó bien a Jonas Vingegaard. Cerró la Volta a Catalunya el domingo con la general y dos etapas en el bolsillo y, ya sin dorsal, cambió la bici por el paseo. Meta en Montjuïc, reencuentro con su mujer y sus dos hijos... y ruta turística con parada obligatoria en el Spotify Camp Nou.

Allí le esperaba Andreas Christensen. Compatriotas, misma quinta -- 29 años -- y sintonía inmediata. El defensa del Barça hizo de anfitrión en una visita que se alargó más de veinte minutos. "Es un estadio increíble. Es mi primera vez en el Spotify Camp Nou y es aún más grande de lo que había imaginado", contó el ciclista a los medios del club.

La cita nació del propio Vingegaard, que dejó caer su interés por conocer al central. A Christensen le hizo ilusión y, tras comer, se presentó en el estadio para enseñarle cada rincón. Hubo charla, risas y también intercambio de camisetas: el danés entregó un maillot del Visma-Lease a Bike y el de líder de la Volta; el azulgrana respondió con una camiseta personalizada con su nombre y dos elásticas firmadas.

El escalador también dejó un guiño a la grada. "Sigo bastante al Barça. Conozco también al joven Lamine Yamal. Es un gran, gran talento y ya es un muy bien jugador".

Después, museo y despedida. Christensen sigue en la recta final de la recuperación de la rotura parcial del cruzado anterior de la rodilla izquierda sufrida en diciembre, con la vista en reaparecer antes de que acabe el curso. Vingegaard, por su parte, ya mira al Giro de Italia, que arranca el 8 de mayo, mientras Barcelona se le queda como postal: familia, victoria y un paseo por el templo azulgrana.

Fuente:MARCA