Nació en Madrid en 1998. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la UC3M. Entró en Diario AS como becario de Actualidad en 2020, aunque también ha pasado por las secciones de Directos y Más Deporte cubriendo algún evento de ajedrez. Desde agosto de 2022 escribe en Tikitakas.

Venki Ramakrishnan es uno de los científicos más reputados del mundo. El indio, hijo de un profesor de bioquímica y una de psicología, desarrolló una inmensa curiosidad por la naturaleza desde edad temprana. Tanto que, cuando tuvo que elegir a qué quería dedicar su vida en el ámbito profesional, se decidió por una ciencia tan compleja como la Física.

En 1971, Ramakrishnan se graduó en la Universidad de Baroda y, cinco años más tarde, aprobó el doctorado en la Universidad de Ohio. Sin embargo, no tardó en darse tiempo de que la Física Teórica era una disciplina demasiado abstracta y dio un vuelco de 180 grados a su trayectoria matriculándose en Biología.

De ser un físico como pocos, el científico indio pasó a convertirse en un biólogo de primera línea. Su campo de investigación fue la traducción del código genético y, en 2009, cuando trabajaba en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, ganó el Nobel de Química por mapear la estructura del ribosoma, unos orgánulos que fabrican las proteínas de la célula. Su trabajo fue especialmente útil para entender cómo los antibióticos atacan los ribosomas de las bacterias sin dañar los humanos, lo que es la base de los medicamentos de última generación.

En una entrevista en 'El Observador', Ramakrishnan destaca la importancia de las proteínas para permitir la comunicación entre las células. "El envejecimiento tiene mucho que ver con la pérdida de capacidad de nuestro cuerpo de regular la producción y destrucción de proteínas en las células", aseguró.

Sucede que, cuando las proteínas se van destruyendo, la persona termina fallecimiento. Una muerte que resulta "interesante" para el doctor, pues "cuando morimos, la mayoría de nuestras células siguen vivas, pero ya no son capaces de funcionar como un todo". De hecho, por ese motivo los órganos siguen siendo funcionales y se pueden donar.

Fuente: as