Málaga sin calesas: cómo es el fin de una era y el destino de sus caballos.
La escena vivida el pasado viernes 3 de abril en Jerez de la Frontera ha generado una fuerte indignación en redes sociales. Un caballo joven, utilizado para tirar de una calesa, se desplomó hasta en tres ocasiones a lo largo del día con signos extremos de agotamiento. La primera caída se produjo en la plaza Plateros, en torno a las 13:00, ante vecinos y turistas en plena Semana Santa. Varios testigos aseguran que el cochero lo obligó a levantarse entre gritos y tirones, pese a la evidente fatiga del animal.
Según recogen varios colectivos animalistas, lejos de detener la actividad, el caballo continuó trabajando durante la jornada y, dos horas después, en la zona del Arenal, volvió a caer al suelo. Según relatan testigos, el animal ya mostraba signos claros de debilidad e incluso el propio conductor reconoció que no llevaba la protección adecuada en las patas, lo que facilitaba los resbalones. A pesar de ello, siguió utilizándolo para el arrastre de la calesa.
La tercera caída se produjo sobre las 16:30 en San Agustín, y, en esta ocasión, el caballo ya no pudo levantarse. Permaneció durante más de dos horas en el suelo, sin fuerzas, con síntomas de deshidratación e insolación, mientras se intentaba incorporarlo sin éxito. Finalmente, fue necesaria la intervención de los bomberos para ponerlo en pie, tras la llegada previa de la Policía Local, que ya había recibido varios avisos.
Fuente: 20 minutos