Natural de O Porriño, Pontevedra. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Comenzó su aventura en As en 2017 en el departamento de redes sociales. Tanto te habla del salseo del momento como de fútbol sala.
Sonia Lucena, licenciada en psicología y titulada en nutrición y dietética, además de técnico especialista en nutrición deportiva y autora del libro 'Quiérete bien: Y di adiós a las dietas para siempre', aborda en AS una de las cuestiones que mayor interés genera en los últimos tiempos. Y es que el magnesio se ha convertido en el suplemento de moda, está en todas partes. "Si entrenas, si duermes mal o si simplemente quieres "cuidarte más", alguien ya te habrá dicho: 'tómate magnesio'. Pero, como pasa con muchas modas en salud, conviene ser realista y entender qué hay de verdad detrás", comienza explicando.
El magnesio participa en más de trescientas reacciones del organismo: ayuda a la función muscular, al sistema nervioso, a la producción de energía y hasta a mantener los huesos en buen estado. "No es humo, el problema es cómo lo estamos consumiendo y por qué. ¿De verdad necesitamos suplementarnos? La respuesta corta es: depende, la larga, que es la importante, es que la mayoría de hombres sanos no necesita suplementos de magnesio si lleva una alimentación equilibrada", añade Lucena.
"El cuerpo no funciona a base de añadir cosas porque sí. Si tus niveles son normales, tomar más magnesio no te va a convertir en una versión mejorada de ti mismo. No vas a dormir como un bebé de anuncio ni a levantar veinte kilos más en el press de banca por arte de magia", afirma también. Si bien el déficit real de magnesio existe, Sonia Lucena reconoce que no es tan frecuente como parece en redes sociales: "Suele aparecer en personas con dietas muy pobres, problemas digestivos, consumo elevado de alcohol o ciertas enfermedades crónicas. También puede darse en hombres con mucho estrés mantenido o actividad física muy intensa, pero incluso en esos casos no siempre es necesario suplementar".
Pero, ¿por qué esta de moda el magnesio? Ante esta cuestión, la experta lo tiene claro: "Porque toca varias teclas sensibles: promete mejorar el sueño, reducir el estrés y evitar los calambres. Tres cosas que, a partir de cierta edad, nos empiezan a preocupar bastante". "Además, tiene algo a su favor: no es un suplemento agresivo ni especialmente peligroso en dosis normales. Eso lo convierte en el candidato perfecto para el marketing: parece seguro, suena técnico y encaja con esa idea de me cuido sin complicarme".
Sonia Lucena reitera que con la alimentación es más que necesario en muchos casos e invita a observar el plato antes de abrir un bote de cápsulas "El magnesio está en alimentos bastante comunes: frutos secos (almendras, nueces), legumbres, verduras de hoja verde como las espinacas, cereales integrales o incluso el chocolate negro".
"El problema no es la falta de magnesio en los alimentos, sino cómo comemos. Dietas pobres en vegetales, exceso de ultraprocesados y poco interés por lo básico hacen que muchos hombres estén más cerca del déficit... pero por hábitos, no por falta de opciones", dice también.
Hay situaciones en las que el magnesio puede ayudar y bastante. En hombres con calambres musculares frecuentes, especialmente si entrenan duro o sudan mucho, también en casos de estrés elevado o dificultades para dormir donde algunos tipos de magnesio pueden favorecer la relajación. Otro grupo claro son personas con deficiencia diagnosticada o con problemas que dificultan la absorción de nutrientes. Y, por supuesto, siempre bajo recomendación médica, puede ser útil en determinadas patologías.
"Eso sí: no todos los suplementos son iguales. No es lo mismo el citrato de magnesio que el óxido o el bisglicinato. Algunos se absorben mejor, otros tienen más efecto laxante... y ahí es donde empieza el terreno resbaladizo del 'me han dicho que este va bien'. En este sentido, el bisglicinato de magnesio ha ganado popularidad porque se absorbe bien y al ir unido a glicina, puede favorecer la relajación del sistema nervioso, algo especialmente útil cuando el problema es no desconectar por la noche", cuenta.
Por último, Lucena alerta de la peligrosidad del exceso de magnesio: "Puede provocar problemas digestivos, diarrea y desequilibrios minerales. Nada grave en la mayoría de los casos, pero sí innecesario y sobre todo, inútil si tu cuerpo no lo necesita. No se trata de acumular nutrientes, sino tener los niveles adecuados".
Fuente: as