Las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) vuelven a situarse en el centro del tablero geopolítico internacional. Según un documento histórico desclasificado por la CIA, en el que la agencia aconsejaba a la Casa Blanca y al Pentágono no confiar plenamente en España para operaciones militares unilaterales, sin respaldo de la ONU. El análisis ya alertaba de que el Gobierno español priorizaría su autonomía estratégica y soberanía sobre cualquier presión aliada. Casi cuatro décadas después, el escenario se repite con una inquietante precisión.
España alberga dos infraestructuras críticas para la defensa occidental y de la OTAN: Rota, clave para el escudo antimisiles europeo y el control del Estrecho de Gibraltar en el flanco sur de Europa; y Morón, esencial para el despliegue rápido y el reabastecimiento aéreo hacia África y Oriente Medio. Sin embargo, su uso está estrictamente regulado por el Convenio de Cooperación para la Defensa de 1988, que establece un principio claro: cualquier operación que exceda el marco bilateral u OTAN requiere autorización expresa del Gobierno español.
Ese marco jurídico es el que el gobierno de Pedro Sánchez ha invocado para negar el uso de las bases en la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, al considerar que carece de mandato internacional. Esa negativa española ha provocado una reacción frontal de Donald Trump, quien ha calificado a España de "socio poco fiable", ha amenazado con represalias comerciales, y ha sugerido incluso que EEUU podría "usar las bases quiera o no" (algo jurídicamente falso según el convenio vigente). Frente a ello, Sánchez ha defendido una posición firme: no a la guerra sin amparo de la ONU, defensa de la soberanía nacional y uso de las bases solamente dentro del marco legal acordado. "España no será cómplice de decisiones que violen el derecho internacional", ha reiterado el presidente, subrayando que la cooperación militar no implica cesión de soberanía.
La CIA elaboró un NIE (National Intelligence Estimate) titulado "The Spanish Base Issue", fechado el 25 de febrero de 1969, ordenado por la Central Intelligence Agency (CIA). Está dirigido directamente al Director de la CIA, a la Casa Blanca (Richard Nixon), al Pentágono (Melvin Laird) y al Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Henry Kissinger, además de William Rogers como secretario de Estado. Se redacta con Franco vivo y gobernando, en plena dictadura, y analiza si España renovará el acuerdo de bases con Estados Unidos.
La clave era el valor estratégico de las bases para Washington: "El régimen español probablemente aceptaría una renovación quinquenal del acuerdo de defensa entre Estados Unidos y España". Franco acepta las bases, textualmente porque, "el acuerdo es especialmente valorado por el poderoso estamento militar español por el equipamiento, la formación y el vínculo internacional que les proporciona". Además, ese manto de poder americano le daba a España el "vínculo visible con Washington sigue siendo psicológicamente importante para el régimen como el mejor sustituto posible a la aceptación por parte de otras potencias de Europa occidental".
También hay peros, "si Franco muriera o quedara incapacitado, la situación se volvería mucho más complicada. Probablemente surgiría una lucha por el poder entre grupos que ahora están unidos en torno a Franco".
Lo más destacable, y que décadas después se vuelva a poner en tela de juicio, es la importancia estratégica de España: "Debido a su posición geográfica, España es de gran importancia estratégica para la defensa de Europa Occidental". El informe destaca un mapa geopolítico clave:
En un documento previo, "The Current Situation in Spain", CIA - Office of Reports and Estimates, fechado el 5 de noviembre de 1947 (documento ORE 53), se afirman que "la península domina la entrada occidental al Mediterráneo, flanquea las rutas atlánticas hacia Europa Occidental y está en las rutas aéreas habituales que conectan Europa Occidental con Sudamérica y África. Su accidentado terreno ofrece una sólida capacidad defensiva", ha sido uno de los documentos fundacionales que justificaron el posterior despliegue de bases estadounidenses durante la dictadura de Franco.
Fuente: as