La Puebla de Montalbán (Toledo) es protagonista estos días de una historia que bien podría haber inspirado al autor de La Celestina, pues no le faltan ingredientes propios de una tragicomedia. La localidad que vio nacer a Fernando de Rojas se ha convertido en escenario ... inesperado de un nuevo capítulo que están escribiendo las ya exclarisas que han protagonizado un cisma contemporáneo. Hasta esta localidad de la comarca toledana de Torrijos han llegado las exmonjas de Belorado (Burgos), que han encontrado en el municipio toledano un refugio provisional mientras deciden cuál será su destino para comenzar desde cero.
La llegada se produjo de noche, a título privado y lejos de miradas indiscretas. Sin embargo, el silencio inicial no ha impedido que la noticia haya terminado trascendiendo, sorprendiendo a muchos vecinos que han conocido el episodio a través de los medios de comunicación. Desde entonces, el municipio vive pendiente de la evolución de una situación inédita que ha situado a La Puebla en el foco informativo.
Las calles empedradas de este pueblo mágico recogían las caras llenas de estupor de los vecinos al ser preguntados por ellas. "¿Quiénes?", dicen. Otros se confunden con las Madres Concepcionistas Franciscanas, las monjas de clausura del municipio. "Vaya hacia la plaza del Ayuntamiento, allí hay un convento. Seguro que están allí", indica un despistado.
Ya cerca de la plaza Mayor, comienzan a aparecer los vecinos más fieles a la prensa. "Lo leí anoche, pero no sé mucho más", piensa, "aunque ahora que lo dice, ayer vi a un par de monjas que deberían ser ellas, porque las de aquí no salen", cae en la cuenta.
Las exmonjas son el plato principal del día en las terrazas de los bares del pueblo, aunque la información, de momento, era escasa. "Sabemos que han venido a La Puebla porque una es de aquí, su madre vive aquí, pero no las hemos visto", lamenta. Sin embargo, a pocos metros, con una gran voz, aparece la mujer que revelaría lo que estaba pasando en el municipio. "Aquí la gente ya las ha visto. Pasean por el pueblo y no se esconden", cuenta con entusiasmo.
Esta vecina de La Puebla de Montalbán se enteró por los medios de lo que estaba pasando en su pueblo. "Me dijeron 'la que tenéis liada' y no entendía nada hasta que me puse al día", explica. Asegura que las han visto en una furgoneta por el pueblo y, lamenta que, "aun estando excomulgadas, llevan el hábito por la calle".
"Me parece mal que sigan usando el hábito, se aprovechan de lo que no son. Imagínate que van a las casas de personas mayores pidiendo dinero y las ven vestidas de monja y, claro, cómo no se lo vas a dar, son monjas", denuncia. "Después de todo lo que han hecho, si siguen llevando el hábito, pueden seguir engañando y hacer fechorías a mucha gente. Aquí hay mucho creyente, hay mucha confianza en la Iglesia y, pasando estas cosas, cómo te vas a fiar. Mucha gente mayor, que aquí son muy religiosos, van a caer en sus fechorías", advierte.
"No son bienvenidas", afirma tajante. No entiende por qué no se quitan el hábito. Tras un momento de pausa, solo ve una explicación: el engaño. "Van a crear confusión a muchas personas. Quieren subsistir a costa de engañar a los demás como están haciendo. Si la Iglesia te ha echado, no vayas en caridad de monja porque seguirás abusando de los demás", reprocha. No obstante, confiesa que si no fuesen así vestidas, "me daría igual que se instalasen en La Puebla".
Los vecinos aseguran que las exmonjas de Belorado han sido vistas en varias ocasiones en el entorno de la ermita de Nuestra Señora de la Soledad. "Deben ir a rezar allí todos los días, o sea que siguen haciendo vida normal. Les da igual todo lo que han hecho en su antiguo monasterio", reprochan algunos vecinos que descansan en uno de los bancos de la Ermita.
Allí, a escasos 50 metros, se encuentra la casa de la madre de una de estas exmonjas. "Soy la madre de una de ellas", responde en su portal antes de sacar a su perro. Reacia a responder preguntas, se limita a negar que hayan vivido en su casa. Sorprendida por los testimonios de los vecinos que aseguran haberlas visto, explica que "es cierto que han estado viniendo a dejar cosas y llevarse otras, y por eso las pueden haber visto", aunque insiste en que "es erróneo que vivan aquí".
"Vienen a coger cosas y se las llevan. El pueblo está alborotado y solo vienen a que les lave la ropa. No sé ni dónde están, pero aquí le aseguro que no", zanja amablemente.
Lo que está claro es que las exmonjas de Belorado han estado en La Puebla de Montalbán por una u otra razón. La cuestión ahora es saber cuál será el próximo movimiento de unas exclarisas que, por sus antecedentes, no son muy bien recibidas por algunos vecinos del municipio. Tocará esperar para ver si finalmente, como decía un transeúnte, se empadronan en este pueblo de la provincia de Toledo o, simplemente, vuelven para hacer la colada.
Fuente:ABC TU DIARIO EN ESPAÑOL