Nació en Madrid en 1998. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la UC3M. Entró en Diario AS como becario de Actualidad en 2020, aunque también ha pasado por las secciones de Directos y Más Deporte cubriendo algún evento de ajedrez. Desde agosto de 2022 escribe en Tikitakas.

Decía Aristóteles que "el hombre es, por naturaleza, un animal social". La mejor manera de maximizar lo que el ser humano es son los grupos de personas. "Las conexiones sociales nos benefician y la soledad mata. Las personas con más vínculos con familia, amigos o comunidad son las más felices, más sanas, viven más tiempo que quieres tienen menos relaciones", asevera la psiquiatra Marian Rojas Estapé.

Estar en grupo, por lo tanto, es totalmente positivo. Sin embargo, hay que tener especial cuidado con el tipo de conversaciones que se tienen cuando se está en grupo. "La crítica es casi un deporte internacional y estamos acostumbrados a que forme parte de nuestra vida", explica la psiquiatra.

Aunque hablar mal del resto pueda parecer una más de las actividades cotidianas que hacemos a lo largo de un día, lo cierto es que tiene bastante riesgo desde el punto de vista de la salud mental. Rojas, de hecho, recomienda encarecidamente evitarlo. "Hablad bien de las cosas buenas y, con las malas, mantened una posición neutra. Hay que proponerse seriamente que no se generen críticas o juicios negativos en las conversaciones".

"Cuánto se agradece cuando, en una cena o reunión entre amigos, alguien frena una crítica, una conversación negativa sobre otros. Hablar mal de los demás induce nuestro organismo a un estado emocional tóxico lleno de cortisol. Y ya sabemos los riesgos que ello conlleva", insiste Rojas. Esos peligros de los que habla son la caída del pelo, la inflamación, la ansiedad y, a medio plazo, el aumento de las posibilidades de sufrir una depresión.

Por todo ello, la profesional de la salud mental recomienda llevar la discreción por bandera "para que la gente busque tu amistad o crea en tu negocio". "Todas las personas del mundo, pese a su maldad, tienen algo bueno que rescatar. Si no lo sabes o no lo conoces, déjalo. No generes peor ambiente tratando un tema que parece no tener solución. No hablar mal de nadie produce una enorme paz, es como un sedante en la ingeniería de nuestra conducta", termina.

Fuente: as