Nació en Madrid en 1998. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la UC3M. Entró en Diario AS como becario de Actualidad en 2020, aunque también ha pasado por las secciones de Directos y Más Deporte cubriendo algún evento de ajedrez. Desde agosto de 2022 escribe en Tikitakas.

Luis Bujanda Fernández de Piérola es uno de los mayores especialistas en lo que al aparato digestivo se refiere del país. Catedrático por la Universidad del País Vasco y director del Área de Enfermedades Digestivas del Instituto Biodonostia, el médico concedió en 2023 una entrevista a 'Top Doctors' donde habló de los trastornos funcionales digestivos.

Esta patología se refiere a los momentos en los que el aparato digestivo no funciona como debería, pero no hay ningún tipo de rotura en el tubo digestivo. "Esto se traduce en una clínica molesta para el paciente y que, a su vez, es bastante prevalente", declaraba. Una prevalencia concreta, según una encuesta a nivel internacional, del 40%.

"Más del 40% de la población se etiqueta como un trastorno funcional digestivo", señalaba. Entre las dolencias habría que incluir problemas como el estreñimiento crónico, dolor recurrente del sistema biliar, disfagias o, las más comunes, el síndrome dispéptico funcional o el síndrome del colon irritable, que padecen un 20% de los encuestados.

Es importante recalcar que ninguna de estas dolencias puede poner en riesgo la vida del paciente y, ni siquiera, es mayor el riesgo de padecer otra enfermedad de gravedad por el mero hecho de tenerlas. Por el contrario, al no tener clara cuál es la causa exacta que la provocan, los tratamientos van más dirigido a su control y a la compatibilización de vida y enfermedad que a su resolución. "La gente no consulta al médico y convive con los síntomas", lamentaba Bujanda.

Lo más importante para tener una calidad de vida buena pese a la enfermedad reside en la alimentación. "Si tengo el tubo digestivo mal, tengo que ayudarle en su función. He de seleccionar alimentos que acepte el organismo, que no cueste digerirlos y que no den molestias. Las comidas deben ser pequeñas e ir más trituradas. Todo lo que sea cocido es más fácil de digerir. En cambio, cuando cargo a tope una trituradora, más trabajo le va a costar y más molestias va a tener".

Aunque no lo parezca, el estrés también juega un papel vital. "El tubo digestivo se mueve porque llegan órdenes del cerebro para que el músculo se contraiga o reciba señales. Cuando tenemos un estrés importante, todo se percibe mucho más exagerado y es un factor desencadenante muy importante", zanjaba antes de animar a la gente a vivir en sociedad y cenar fuera de casa, pero mantener mayoritariamente una dieta mediterránea y hacer ejercicio de forma regular.

Fuente:as