Natural de O Porriño, Pontevedra. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Comenzó su aventura en As en 2017 en el departamento de redes sociales. Tanto te habla del salseo del momento como de fútbol sala.

Abril es el mes de la salud. Una conmemoración que busca concienciar sobre la importancia de adquirir y mantener hábitos diarios saludables con el fin de mejorar nuestro bienestar. Factores modificables como la alimentación, el estrés, el peso o el sedentarismo están detrás de muchas dificultades reproductivas, incluso en personas jóvenes y sin patologías previas, tal y como cuenta la doctora Laura García de Miguel, directora médica de Tambre y ginecóloga especialista en casos de infertilidad.

Sin embargo, hay una buena noticia: actuar a tiempo puede marcar una diferencia real en el pronóstico. "Llevar una vida activa y mantener una dieta equilibrada son claves para nuestra salud, incluyendo también la salud reproductiva. De este modo, mantener un estilo de vida saludable es fundamental para el cuidado de la fertilidad", reconoce la doctora.

Esta ginecóloga pone el foco en la importancia de mantener una buena alimentación ya que "somos lo que comemos". "Llevar una dieta saludable es la base para un buen estado de salud y el bienestar general. En el caso de la fertilidad, tanto el sobrepeso como un peso excesivamente bajo puede provocar alteraciones hormonales que afectan a la calidad reproductiva", dice. Cabe recordar que la OMS recomienda una dieta variada, basada en gran medida en alimentos de origen vegetal y en la que se consiga un equilibrio entre la ingesta y el gasto calórico. "Es recomendable también reducir las grasas totales a menos del 30% de la ingesta total y reducir los azúcares libres a menos del 10%", insiste García de Miguel.

Practicar deporte de manera regular no es beneficioso únicamente para la salud física, sino también para la salud mental. El ejercicio contribuye a mejorar la circulación, el descanso y la sensación general de bienestar. "Mantener una vida activa repercute positivamente en la regulación de las hormonas y en reducir el estrés. Además, durante el embarazo, siempre siguiendo las recomendaciones del equipo médico, también es beneficioso, ya que reduce ciertos riesgos como la preeclampsia o la hipertensión gestacional, entre otros factores", cuenta.

¿Y el estrés? Los niveles altos pueden influir directamente tanto en el bienestar físico como mental. "Si hablamos de fertilidad, los niveles elevados de estrés pueden afectar los niveles hormonales. También pueden influir en las relaciones personales y, en el caso de que se esté atravesando un tratamiento de reproducción, niveles altos de estrés pueden hacer que se termine abandonando", afirma la doctora. Además, pone el foco en que cuidar el aspecto emocional también es clave a la hora de mantener una buena salud.

Por último, se deben evitar el consumo de tabaco, alcohol, así como de otras sustancias tóxicas. "En los hombres, estos hábitos afectan negativamente a la calidad del semen, reduciendo su movilidad y la concentración. Si hablamos de la salud reproductiva femenina, el consumo elevado de alcohol y tabaco puede afectar la producción hormonal y los procesos de ovulación. Este impacto negativono se limita únicamente al periodo de la concepción, sino que también influye en el desarrollo del embarazo y en la salud del futuro bebé", concluye.

Fuente: as