Nació en Madrid en 1998. Graduado en Periodismo (UCM) y Máster en Periodismo y Retransmisiones Deportivas. Llegó al Diario AS en 2020 y ha pasado por las secciones de baloncesto y actualidad, ahora en Tikitakas. Amante del cine, la música, pero sobre todo el baloncesto.

La comunicación lo es todo a nivel de relaciones interpersonales, aunque aquí no solo entra el lenguaje verbal, sino que "hay gestos que dicen más que las palabras", tal y como nos recalca Javier Pérez Villacañas, un joven analista del lenguaje no verbal, en una entrevista concedida a AS.

Sin tener este periodista nada que ver con el lenguaje no verbal, recibimos a nuestro experto en la redacción, a la cual llega con aparente ilusión, con ganas de utilizar precisamente el lenguaje verbal para atajar todas las dudas habidas y por haber respecto a un tema que poco a poco va cogiendo relevancia entre la sociedad, curiosa y con más ganas de aprender, sobre todo en las redes sociales, en las cuales trabaja precisamente el invitado.

- Lo primero de todo, ¿cómo se encuentra?

Encantado, maravillosamente bien de haber venido aquí, la verdad. Es la primera entrevista que me proponen en los medios y estoy encantado de que sea la primera de muchas, ojalá.

- ¿Cómo es el trabajo de un experto en lenguaje no verbal?

Pues lo primero, no puedes caer en lo primero que se te viene a la cabeza. Entran en juego los sesgos cognitivos, que son atajos mentales que tiene nuestro cerebro para interpretar información. O sea, y hay 100.000 sesgos, y por ejemplo si yo soy del Real Madrid, que lo soy, y quiero hacer un vídeo, por ejemplo, analizando a Arbeloa o a Xabi Alonso, la opinión que yo tenga sobre ellos puede influir sobre las conclusiones que yo saque.

Por ejemplo, Arda Guler tiene cara de niño bueno. Tú no dirías que este chico tiene una cara de mala persona ni de nada, y eso es un sesgo cognitivo que lo que nos hace es analizar los atributos de una persona y nos hace analizar unas características y le damos de manera gratuita unos atributos que a lo mejor no tiene.

Tienes que ir con el freno pisado, entender muy bien el contexto de lo que estás analizando, toda la información, e intentar no analizar desde opiniones, porque ahí es cuando te pierdes. Te pueden saltar los comentarios de, estás sesgado, que si eres de un lado o eres de otro, y tú, al final, tienes que verlo todo con los ojos de alguien que no le gusta lo que está analizando.

"Analicé una hoguera de 'La isla de las tentaciones' y se hizo viral"

- ¿Cómo empezó su historia?

Yo cuando empecé en redes sociales, sí que es verdad que llevaba mucho tiempo, por curiosidad mía, estudiando sobre comunicación y demás. De hecho, antes de empezar a fijarme en temas de lenguaje no verbal, empecé con temas de comunicación. Antes que analista de lenguaje no verbal me siento más comunicólogo que, al final, por logos es el que investiga sobre la comunicación, y una vez la entiendes, entiendes una disciplina de raíz, puedes irte por las ramas que tenga esa disciplina.

Yo veía un montón de vídeos de gente reconocida en redes sociales, como Pincho, Jordi Reche, y otra gente que se dedica precisamente al análisis de lenguaje no verbal, y yo decía, joder, a mí me gusta esto. Yo no crecía, ni era viral ni nada, yo a lo mejor tenía 1.500 seguidores y, pues de ellos, 200 eran amigos o gente conocida, pero hace justo un año, creo que fue en marzo, cuando empezó todo el tema de la guerra de Ucrania, cuando fue la visita de Zelensky a la Casa Blanca con Donald Trump, que tuvieron ahí una discusión fuerte, e hice un vídeo de dos minutos, me parece que fue el primero, y en TikTok no sé si cogió cerca de 70.000 reproducciones, y de ahí hice una segunda parte que cogió otras, 30.000.

Luego, cogí una escena de las hogueras de Anita, de 'La isla de las tentaciones', que había una escena muy tensa, la analicé y de repente conseguí un millón y medio de visitas. Y a partir de ahí empecé a ganar a razón de 2.000 y pico seguidores al día y hasta hoy.

- En su día a día, ¿analiza los gestos entre su entorno?

Mi novia es la primera que lo sufre, porque al principio cuando estás aprendiendo, por ejemplo, una microexpresión facial de desprecio, pues el labio se mueve, la comisura del labio se eleva porque se elevan los músculos del pómulo y demás, cuando lo aprendes, no dejas de verlo. Esto es porque hay una cosa que es el SAR, que es el sistema de activación reticular, que lo que hace es, cuando tú ves algo o te dicen de ver algo, y no paras de verlo, pues con esto es lo mismo.

Inevitablemente te fijas en tus amigos, en tu pareja, en tus hermanos, pero cuando tienes conversación profunda con alguien que te está contando un problema o lo que sea, tú estás para ayudar a tu amigo, pero ¿qué pasa? tienes algo que te puede permitir llevar una conversación de una manera muchísimo más amena para la otra persona si entiendes cómo se está sintiendo en ese momento. Si yo veo que alguien está a punto de estallar porque veo que esta zona de la barbilla se le está poniendo tensa, se le están empezando a cargar las bolsas palpebrales y demás, digo, esta persona probablemente se vaya a echar a llorar, entonces tú la dejas que se desahogue, entiendes cómo llevar de manera más correcta esa conversación para que la otra persona se sienta mejor.

- ¿Cree que existe la verbalización neutra?

No es que exista o no exista, depende del contexto, no es lo mismo que yo me quede con la mirada perdida en una esquina y me quede inexpresivo, que yo esté al fondo de una calle y te esté mirando inexpresivo, porque vas a decir: 'Joder, ¿qué hace un tío ahí solo mirándome fijamente sin parpadear?' No es lo mismo, dependiendo del contexto significa una cosa u otra.

- ¿Se puede evitar lo que uno siente con las expresiones?

Tienes que tener un control muy bestia, aunque es verdad que hay técnicas para relajarse. Por ejemplo, hay una técnica que utiliza un montón de gente que habla en público, cuando sienten los nervios, y es que se mueve mucho, o mueve mucho las manos y las meten en los bolsillos. Si tú intentas controlar, pero no tienes entrenamiento en ello, se te va a ver. Esto es como entrenar cualquier otra cosa. Cuanto más te expongas a un estímulo, más vas a saber controlarlo después. Si nunca has hablado en público, probablemente te tiemble la voz, tengas muletillas, sudes, tengas gestos regulatorios, que son los que utilizamos para calmarnos y que son muy visibles.

Hay más gestos que se hacen para calmar los nervios de otra manera, como el poner las manos en la mesa y pisar bien el suelo en vez de tener una pierna cruzada, tienes sensación de seguridad, de equilibrio, y entonces las muletillas se van. Son hacks muy tontos pero que funcionan de maravilla.

"En la detección de mentiras no hay que caer en lo típico de las películas de si se ha tocado la nariz"

- ¿Cómo podemos detectar si alguien nos está mintiendo?

En la detección de mentiras no hay que caer en si se ha tocado la nariz, está mintiendo o si ha mirado para arriba a la izquierda. Es muy fácil caer en eso porque es lo típico que se ha visto en películas. Tú puedes retirar muchas veces la mirada, si yo te estoy intentando decir algo, y mientras te lo estoy diciendo estoy bajando constantemente la mirada, está aumentando la cantidad de muletillas que utilizo, estoy utilizando más adjetivos y adverbios que sustantivos y verbos, que ahí la carga léxica cambia mucho.

Solo hay una cosa que ha confirmado la ciencia en cuanto a la detección de mentiras y es que en la punta de la nariz la temperatura corporal desciende hasta 2 o 3 grados, que lo descubrió Juan Manuel García Pincho, de 'Ciencias del comportamiento' en la Universidad de Granada, y por eso a veces ocurren micropicores.

Fuente: as