Natural de O Porriño, Pontevedra. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Comenzó su aventura en As en 2017 en el departamento de redes sociales. Tanto te habla del salseo del momento como de fútbol sala.
El uso prolongado de cascos o gorras, ya sea por motivos laborales o de ocio, ha sido durante años objeto de debate en relación a la salud capilar. Muchas personas asocian la presión constante, la falta de ventilación y la acumulación de sudor con un posible debilitamiento del cabello, llegando incluso a vincularlo con la caída capilar. Esta preocupación es especialmente frecuente entre hombres que, al notar los primeros signos de pérdida de densidad, buscan explicaciones en hábitos cotidianos como el uso continuado de este tipo de protecciones y complementos.
Sin embargo, la alopecia masculina responde en la mayoría de los casos a factores genéticos y hormonales, lo que plantea la necesidad de diferenciar entre mitos y evidencias científicas. Para profundizar en esta cuestión y aclarar hasta qué punto el casco puede influir en la salud del cabello, conversamos con Ignacio Sevilla, director médico y cirujano capilar de la clínica especializada Svenson, quien aporta una visión experta basada en la experiencia clínica y los avances en el tratamiento de la pérdida capilar.
"Su uso prolongado podría generar una alopecia traccional, dado que el uso prolongado y ajustado del casco genera una tensión mecánica en las unidades foliculares. Así pues, el roce al poner y quitar el casco, sumado a la presión que genera el mismo sobre la línea frontal, así como sobre los laterales y parte posterior de la cabeza, puede provocar un microtrauma repetitivo. Esto deriva en una inflamación alrededor de los folículos que, en caso de cronificar, puede conducir a la caída y finalmente fibrosis del folículo, generando, por tanto, una alopecia irreversible", comienza explicando el doctor Sevilla.
Y, ¿cómo afecta el sudor dentro del casco al cuero cabelludo? Ante esta cuestión, el cirujano capilar lo tiene claro: "En el interior de un casco se alcanzan temperaturas, lo cual implica varias situaciones". "Dichas temperaturas generan un aumento de la sudoración a la que se suma una pobre evaporación, por ello, el sudor se acaba acumulando. Y este exceso de sudor, genera acumulación de sales minerales, las cuales pueden deshidratar la fibra capilar, volviéndola quebradiza", comenta.
"La combinación de humedad, calor y secreción sebácea favorece la proliferación de un hongo llamado Malassezia furfur. Lo cual contribuye a la aparición de una dermatitis seborreica, es decir, un proceso en el que aparecen placas inflamatorias en el cuero cabelludo que generan picor y aumento de la descamación. Y, como consecuencia, podría retrasar el inicio de la fase de crecimiento del cabello", sigue explicando Sevilla en AS, afirmando también que el sudor aleta el pH del cuero cabelludo, aumentando así la vulnerabilidad ante infecciones como la foliculitis bacteriana.
Ante este escenario, el doctor Ignacio Sevilla ofrece varios consejos para recuperar al máximo el pelo y el cuero cabelludo. "Es muy recomendable el uso de sotocascos de materiales transpirables como la aramida o fibras sintéticas de evacuación rápida que minimicen la fricción directa y absorban la humedad", dice. Además, pone el foco en la importancia de la higiene previa: "Mantener el cuero cabelludo libre de residuos de productos fijadores como ceras o geles puesto que, en caso de mezclarse con el sudor y el calor, pueden obstruir el nacimiento del folículo".
"Lavado del cabello, tras finalizar la jornada para eliminar el sudor, el lactato y las sales minerales. Se recomienda el uso de champús con pH neutro o agentes reguladores del microbioma", cuenta Servilla.
En caso de objetivarse miniaturización del cabello (los folículos se adelgazan y acortan), "es de gran utilidad el tratamiento de bioestimulación, como el plasma rico en plaquetas para revertir el estrés oxidativo provocado por la competición. A este respecto, también puede aportar la mesoterapia capilar con fármacos (dutasterida/minoxidil) para fortalecer la unidad folicular".
Fuente: as