Lorca siempre mana. "La sangre de Federico no la seca el tiempo", profetizó Antonio Machado al saber del crimen en Granada. La profecía sigue cumpliéndose. Me avisó el miércoles Carlos del Amor: "¡No te pierdas mi pieza de mañana!" La he visto en el Telediario (La 1, jueves): Miguel Poveda compró en un anticuario un papelito autógrafo ( La gacela de la raíz amarga ) de Lorca... y en el envés de la hoja ha descubierto el embrión de ¡un poema inédito! que cierra con este verso de amor: "Es la señal de carne que yo dejé al irme para saber mi sitio al regresar". Y Poveda tira de su arte y va y lo canta. Porque Federico siempre regresa... y tiñe de belleza un Telediario.

PICAP. El sabadellense Joan-Carles Doval fundó la discográfica Picap hace 40 años. He visto el documental sobre su aventura en 3.Cat. Picap grabó a lo largo de cuatro decenios a los mejores músicos y cantantes catalanes, empezando por Serrat y Raimon, Gato Pérez, Sangtraït, Sau - Quina nit! - y el rock catalán (aquel concierto del Palau Sant Jordi con 22.000 espectadores, también Els Pets y Sopa de Cabra). Los políticos barrían hacia lo suyo, pero lo que queda es el arte. El documental evoca la rivalidad entre Gerard Quintana y Carles Sabaté, y Sílvia Tarragona recuerda el apoyo radiofónico a aquella música que creaba himnos como Boig per tu . También grabaron Adrià Puntí, Lluís Llach ( Un pont de mar blava ", promocionado en Radio 3 para toda -la pérfida- España por Rafael Revert), Marina Rossell, la Dharma, Loquillo, Humet, Blaumut, Lídia Pujol... Una cultura consistente se funda en poetas y músicos: las 30.000 canciones grabadas en Picap son raíes que no cesaran de florecer, en bien de la cultura catalana y española y europea. Me complace ver a mi amigo Xavier Rosell, sabadellense ilustre, recordando como incitó a su convecino Doval a editar a músicos cubanos, lo que hizo con entusiasmo y éxito, así como habaneras de Calella en La taberna de la bella Lola . Documenta igualmente Picap: 40 anys creant espai musical catalá estos últimos años de apuesta por jóvenes bandas de rap, trap, músicas urbanas y de la generación tik tok, con temas de apenas minuto y medio de duración. Y hace memoria de algo insólito: su primer éxito, hace 40 años, fue un doble disco de Eugenio... ¡contando chistes! ¡Pieza de coleccionista! - @amelanovela

Fuente: LaVanguardia