Andalucía se juega mucho en los próximos días. El turismo, principal motor de su economía, ha recibido un impacto brutal en este inicio de año terrible. Los temporales frenaron las reservas y destrozaron infraestructuras y playas; el trágico accidente de Adamuz provocó la ... desconexión ferroviaria de la Comunidad, de la que aún no se ha recuperado Málaga por el desprendimiento en Antequera que anula su enlace con Madrid; a ello se le une el déficit histórico de las comunicaciones por carretera y ferrocarril y se le acaba de sumar la guerra con Irán, con la subida de los carburantes y la pérdida de visitantes del sudeste asiático.

La inestabilidad es un aguijonazo al sector que ahora afronta el primer gran envite del año en circunstancias muy desfavorables. La Semana Santa representa un punto relevante para esta tierra, referente en estas fechas por su inmenso patrimonio cultural y tradicional (las procesiones en todos los puntos de la Comunidad) y el natural, un litoral que sobresale en la península.

Las previsiones no son "nada halagüeñas", reconocen empresarios, empleados, agencias de viaje y representantes de la patronal, y se estima una caída de entre un 20 y un 30% de reservas a expensas de que la buena climatología salve este primer 'match ball'. De momento se mueven en esos datos, en un retroceso en comparación con el pasado curso.

"Habría motivos para el optimismo si viéramos que las obras que se tienen que hacer en esa reconexión de la vía férrea que se ha roto a la altura de Álora, pues avanzaron a buen ritmo. Pero no podemos decirlo", apunta el consejero de Turismo, Arturo Bernal.

Desde el 18 de enero, la provincia andaluza que recibe más visitantes está desconectada del resto de España por ferrocarril pues, además del accidente, el 4 de febrero se produjo un desprendimiento en el enlace con Antequera. Las fechas para su puesta a punto han ido oscilando y no fue hasta el 27 cuando empezaron los trabajos a 24 horas. El Gobierno señala ahora el 24 de marzo, el martes, a tres días del Viernes de Dolores. "No va a haber tiempo suficiente para que ni siquiera en la última hora, que suele al final decantar cinco o seis puntos porcentuales en ocupación, esto se produzca. No va a dar tiempo a que esto acabe beneficiando a la principal economía que tenemos en esta tierra".

El desconcierto, la falta de información, las demoras en los trenes, arman principalmente la protesta del sector turístico y la administración autonómica porque es el factor que resta y que se puede controlar. Renfe restableció este lunes el AVE directo entre Barcelona y Sevilla, si bien "sigue habiendo retrasos y cancelaciones de algunos trenes".

La Federación de Hoteles y Alojamientos Turísticos de Andalucía (Fahat) destaca que en un escenario de meteorología adversa "la ocupación media podría oscilar entre el 52 % y el 58 %, con descensos de hasta 25 puntos porcentuales respecto al pasado año".

Una primera aproximación de las pérdidas que se podían originar solo en la Semana Santa por culpa de la desconexión ferroviaria se sitúan en torno a 190-200 millones de euros, destacan desde el sector. "Es un momento fundamental. La puerta de entrada del año turístico, y no lo empezamos con las mejores garantías", concluye el consejero, molesto por las acusaciones del subdelegado del Gobierno en Málaga que considera "cifras de barra de bar" todos estos datos.

Fahat entiende que quedan a expensas de la activación de las reservas de última hora y por el comportamiento de la meteorología en ese periodo festivo, pero durante los primeros meses del año se ha detectado una desaceleración aproximada del 20% en el ritmo de reservas anticipadas. Una tendencia que en algunos destinos se ha mantenido en las semanas posteriores.

"Si hace buen tiempo, podemos equilibrar algo, aunque no vamos a igualar el curso anterior", reconoce su presidente, Rafael Barba. "Sevilla se ha normalizado. Huelva y Cádiz, también con ella, no registran incidencias importantes. Pero en Málaga tenemos un problema. Hay un descenso de un 20% y eso arrastra al conjunto de Andalucía. Pero parece que no tiene solución a corto plazo y va a influir negativamente".

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, alertó de unas pérdidas de dos mil millones de euros en este primer cuatrimestre de 2026 por culpa de los temporales y las consecuencias por el accidente de Adamuz. Además del déficit en los trenes, de la desconexión, otra circunstancia es el estado de las carreteras y las playas después del tren de borrascas. Sólo en la provincia de Cádiz, aún hay 25 vías cortadas por diferentes motivos y los daños son perceptibles en toda Andalucía.

En cuanto al litoral, el deterioro onubense y gaditano ha provocado no sólo quejas, sino la demanda de un plan de choque para la aportación de arena en determinados puntos (Matalascañas, Isla Cristina, San Fernando o Caños de Meca, como casos más graves).

"Algunas están llenas de piedras", apunta Antonio de María, representante de la hostelería en Cádiz. "Nos unimos a la petición de ese plan de choque, aunque por circunstancias en determinados lugares las actuaciones pueden durar hasta nueve meses. Sigue habiendo carreteras intransitables. Dependemos del tiempo, aunque la infraestructura puede perjudicar".

El hostelero, como es habitual antes de la Semana Santa, mira al cielo. Pero ahora, también al suelo. A la arena, a las vías, al asfalto. A todo lo que resta. Hasta un 25 o un 30% menos.

Fuente: ABC TU DIARIO EN ESPAÑOL