La imagen ha sido curiosa. En menos de cinco metros cuadrados, casi arracimados, estaban la vicepresidenta Yolanda Díaz; la exministra y ahora candidata del PSOE a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero; su excompañera de gabinete Elma Saiz, el aspirante de Por Andalucía y líder de IU, Antonio Maíllo; el secretario general del PCE Enrique Santiago... Todos, y más figuras de distinto rango de la izquierda, con parecido gesto de ladear la oreja para afinar el oído y así escuchar lo que decían los líderes andaluces y españoles de UGT y CC OO, estos últimos Pepe Álvarez y Unai Sordo, que han ofrecido sendas intervenciones ante los medios -- con muy mejorable sonido -- esta mañana en torno a las 11.30 en el arranque de la manifestación del Primero de Mayo en Málaga. La ocasión ha servido para ver junta y con las baterías desplegadas contra el PP a buena parte de la izquierda que en las elecciones del 17 de mayo aspira, con las encuestas en contra, a desalojar de San Telmo a Juan Manuel Moreno.

Terminados los discursos de Álvarez y Sordo, los dirigentes del antiguo espacio de Sumar, ahora en reconfiguración, han subido a la tarima para intervenir. Primero lo ha hecho Yolanda Díaz, que ha reivindicado la obra del Gobierno en el terreno laboral y le ha preguntado a la derecha qué posición adoptará ante el refuerzo del registro horario, el Estatuto del Becario y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

A su lado, asentía Antonio Maíllo, al que Díaz ha citado como autoridad sobre el problema de la vivienda en Andalucía, y singularmente en Málaga, mientras acusaba a "las derechas" de ir contra los derechos de los trabajadores, también el de la vivienda. Díaz ha cargado expresamente contra Moreno, el presidente de la Junta y candidato del PP, al que ha acusado de "incompetencia" en la crisis de los cribados del cáncer de mama por unos fallos que ha atribuido a la "privatización" de la sanidad. "¡Viva Andalucía libre!", ha cerrado antes de sumarse a la riada humana de la manifestación, que ha salido de la avenida Manuel Agustín Heredia y está previsto que llegue a las 14.00 a la Plaza de la Constitución.

Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, la coalición que junta a IU, Podemos, Movimiento Sumar y otras fuerzas de izquierdas, andalucistas y ecologistas, ha sido mucho más directo en el embate contra el presidente de la Junta, al que ha acusado de "gobernar solo para los suyos, para el uno por ciento extractivista", mientras se olvida del 99% restante. Maíllo, que a lo largo de la presente legislatura ha protagonizado episodios de tensión de Díaz derivados de los problemas dentro de Sumar, ha citado elogiosamente la reforma laboral y las subidas del salario mínimo aprobadas con la ministra de Trabajo como máxima responsable. Era día de subrayar lo que une. Maíllo tendrá al término de la manifestación un acto con militantes, simpatizantes y vecinos en el Parque de las Moreras.

Luego ha llegado el turno del PSOE. María Jesús Montero ha reclamado que el "momento económico muy bueno" en España se traslade al bolsillo de la "clase trabajadora" y que la vivienda -- presente en todos los discursos -- no sea "un bien de lujo". Para ello, ha pedido apoyo en las urnas el 17 de mayo para frenar a la derecha. A preguntas de una periodista, que ha cumplido la difícil tarea de trasladarla en un formato que no lo facilitaba, Montero se ha pronunciado sobre el juicio del caso Koldo, acusando al PP de instrumentalizarlo para tapar el escándalo de la Kitchen. La ministra de Inclusión, Elma Saiz, ha reivindicado que con el "Gobierno de coalición progresista" España ha superado por primera vez los 22 millones de trabajadores. Montero compartirá esta tarde mitin en Cártama con Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero.

De los candidatos de la izquierda, solo ha faltado a la manifestación en Málaga José Ignacio García, de Adelante Andalucía, formación que prefiere marcar claramente distancias con el PSOE y Por Andalucía, y que de hecho es muy crítica con el Gobierno central. Tras abrir este jueves la campaña en Málaga, García está en Jaén, la misma ciudad que ha elegido para el Primero de Mayo Santiago Abascal, líder de Vox, partido con el que la formación nacionalista de izquierdas busca siempre la confrontación directa. Adelante estaba representado en la manifestación por su candidatura en Málaga, señalan desde el partido.

Tanto CC OO como UGT han insistido en que celebrar la manifestación principal del Primero de Mayo en Málaga, y no en Madrid como es habitual, no es una decisión relacionada con las elecciones andaluzas del 17 de mayo, sino que obedece a la condición de la capital de la Costa del Sol de "paradigma" de la crisis de acceso a la vivienda, muy protagonista de la cita este año. No obstante, la manifestación no deja de sonar, para empezar por el contenido de su manifiesto de convocatoria, a grito dirigido contra las políticas de derechas, lo cual impacta en el PP, justo en el día en que arranca la campaña. No se le ha escapado el relieve político de la cita a la izquierda, que se ha volcado en la convocatoria realizada bajo el lema Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia.

Desde su llegada al poder, Moreno se ha esmerado en cuidar sus relaciones con CC OO y UGT. En la memoria de todos los que siguen la política andaluza está el activo papel de movilizadores sociales contra el PP que ambas centrales desempeñaron entre la victoria de Mariano Rajoy en las elecciones de noviembre de 2011 y las autonómicas andaluzas de marzo de 2012. Aunque muchas encuestas daban a Javier Arenas mayoría absoluta, finalmente el candidato del PP se quedó a las puertas y el PSOE, con José Antonio Griñán, pudo reeditar gobierno aliándose con la IU de Diego Valderas. A la hora de analizar los factores que lo hicieron posible, muchos incluían la ruidosa reacción sindical ante los primeros recortes del Gobierno central y la alerta de que, si el PP llegaba a la Junta, no tardaría en hacer lo mismo con los servicios públicos andaluces.

La manifestación ha arrancado con esos antecedentes pesando en el ambiente. Aunque el contexto es distinto: ahora las encuestas también manejan como opción factible una mayoría absoluta para Moreno, pero, en caso de que no la consiga, tendría a Vox para apoyarse.

Fuente: EL PAÍS