Mayrit ya prepara la excavación de la línea 11: un túnel de 5,2 km entre Comillas y Conde de Casal que llevará de 13 a 14 meses de trabajos

La Consejería de Transportes publica este martes las alternativas que está barajando para llevar el metro hasta Madrid Nuevo Norte, el desarrollo urbanístico que en los próximos años construirá miles de viviendas y oficinas al norte de la capital. En total, son cinco los diseños que están sobre la mesa: cuatro coinciden en que plantean que al futuro barrio llegue una línea independiente que conecte con la línea 10 (L10) en la estación de Chamartín y el restante, que en este momento es el que tiene más posibilidades de convertirse en el elegido, apuesta por una solución de movilidad que implica cambios en las líneas 1 y 4 de Metro de Madrid.

Esta es la alternativa identificada con el número 5, que contempla ampliar la L1 desde la estación de Chamartín hacia el norte y, a la vez, que el tramo final actual de esta línea -- el que engloba a las paradas Bambú y Pinar de Chamartín -- pase a formar formar parte de la L4, que hoy acaba en Pinar de Chamartín y que se prolongaría hasta Chamartín, donde conectaría con la L1 y la L10. Optando por este planteamiento, los futuros vecinos y trabajadores de Madrid Nuevo Norte contarían con una conexión directa con Sol, Gran Vía o Atocha y los usuarios de la L4 podrían llegar a la estación de trenes Chamartín-Clara Campoamor.

"Es la opción más favorable para la realización de este proyecto tras analizar las diferentes cuestiones funcionales, ambientales, territoriales y económicas", expresan desde el departamento que dirige Jorge Rodrigo, que ya mostró su preferencia por esta solución el año pasado cuando se publicitó este proyecto de ampliación por primera vez, una decisión que supuso abandonar la intención inicial de contar con una línea de metro sin conductor en Madrid Nuevo Norte.

El trazado que se propone como nueva prolongación de la L1, que ganaría unos 175.000 usuarios al día según las estimaciones actuales, partiría desde la intersección del paseo de la Castellana y la calle de Sinesio Delgado. Tendría unos tres kilómetros de extensión a lo largo de los cuales se ubicarían tres estaciones nuevas que llevan los nombres provisionales de Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte. La ampliación se llevaría a cabo sin tuneladora, por el llamado método belga o tradicional de Madrid que implica la construcción 'a pico y pala', debido a que el tramo a ejecutar no es de una longitud excesiva y no saldría rentable encargar una perforadora. También porque en Madrid Nuevo Norte no se ha construido nada todavía y el desarrollo urbanístico que no está aún a cota definitiva.

Este método belga no será el único al que se recurrirá durante las futuras obras porque, de acuerdo con la información facilitada por la consejería, se contempla recurrir a la técnica 'cut and cover' para las estaciones, un método que se está utilizando en la ampliación de la L11 y también en el soterramiento de la A-5; y al método alemán -- con excavación de galerías laterales y hormigado posterior de los extremos y el techo para finalmente excavar la sección central -- para acometer las conexiones con la L4.

Las obras para ampliar la L1 a Madrid Nuevo Norte y 'estirar' la L4 desde Pinar de Chamartín hasta Chamartín integrando en su recorrido a la parada de Bambú se harían en varias fases. En la primera se acometería la redistribución de las líneas, unos trabajos que se priorizarán porque los terrenos en los que se tienen que desarrollar dependen directamente de la Comunidad. Esta disponibilidad inmediata haría que las primeras obras pudieran terminar en 2030 para la entrada en servicio en ese ejercicio y, después, se construiría la conexión con Fuencarral Norte. En la fase inmediatamente posterior el programa de trabajos adaptaría a la disponibilidad del suelo del desarrollo urbanístico, unos plazos a los que la Comunidad tendría que adaptarse porque no los marcaría ella.

A esta ecuación de obras de metro al norte de la capital hay que sumar otra variable: la construcción de unas cocheras de cerca de 15.000 m2 en superficie y 26.000 más bajo rasante para dar servicio a las nuevas extensiones a la red. La redacción del proyecto se licitó el pasado mes de diciembre y, previsiblemente, se adjudicará en las próximas semanas a una de las siete empresas que se han postulado al proceso.

También está licitado el encargo para desarrollar el proyecto constructivo para llevar el metro a Madrid Nuevo Norte, aunque los trabajos aún no han comenzado: están a la espera de que se apruebe el estudio informativo definitivo. Ese momento llegará en las próximas semanas. Con la publicación de las cinco alternativas que se han diseñado para la ampliación de la red de metro, la Consejería de Transportes abre un periodo de consulta pública de 20 días para que ciudadanos, asociaciones y organizaciones presenten sus alegaciones a través del Portal de Trasparencia de la Comunidad. Los técnicos de Transportes estudiarán todas las propuestas y decidirán si es conveniente o no su incorporación al proyecto. Completado este análisis, la consejería aprobará el estudio informativo definitivo para poder avanzar en el proyecto constructivo con la vista puesta en ese primer horizonte 2030.

Fuente:20 minutos