Unai Núñez (Portugalete, 1997) se enfrenta con el Valencia al Celta, club con el que tiene contrato hasta 2029 y que tiene por costumbre no incluir cláusula del miedo en sus cesiones, de ahí este reencuentro como rival. El club vigués pagó por el vasco 7 millones de euros, siendo el noveno fichaje más caro de su historia, si bien, en las últimas dos temporadas se ha puesto tres camisetas diferentes y ninguna fue la celeste: Athletic (15 partidos), Hellas Verona (18) y Valencia (7).

En Mestalla, Unai Nuñez ha encontrado el escaparete que buscaba cuando en enero decidió regresar a España. Desde que llegó, en una cesión que se cerró de un día para otro, el central (ahora también lateral para Carlos Corberán) ha sido titular en siete de los ocho partidos de Liga en los que ha estado disponible. De hecho lo volverá a ser contra el Celta del recién renovado Claudio Giráldez y de nuevo como lateral derecho.

En Valencia, a Unai se le considera una de las piezas claves del resurgir del equipo, que le fichó a él, a Sadiq y Guido para alejarse del descenso y que dos meses después no solo respira sino que además juega hoy en casa para colocarse a tres puntos del sexto clasificado, un Celta que busca lo contrario: poner tierra de por medio a las puertas de su gran cita europea, el jueves contra el Friburgo en los cuartos de final de la Europa League (sigue el partido en directo en As.com).

Por Valencia, por su buen rendimiento, se habla de la posibilidad de que Unai continúe como blanquinegro, aunque no depende solo del Valencia, un club que además tiene decisiones que tomar en lo que a planificación de su defensa se refiere: si renueva o no a Cömert y si se queda con los que tiene contrato tras fichar a Justin De Haas o traspasa a alguno (Tárrega, Copete y el lesionado Diakhaby).

Unai está encantado de su etapa en Mestalla, satisfecho de haber tomado la decisión que tomó en enero, aunque en clave de futuro lo único que tiene seguro es que deberá regresar en julio al Celta, porque en la cesión con el Valencia no se incluyó opción de compra (sí la tenía hace un año el Athletic por cuatro millones).

Por Vigo ya se desliza que Unai no entra en los planes del equipo y se le buscará una salida, aunque más por cuestión económica que deportiva. A fin de cuenta su rendimiento como celeste fue correcto y regular: con Coudet jugó 11 de los 12 partidos en los que coincidieron en Balaídos; con Carvalhal, 28 de 29; con Rafa Benítez, 31 de 33; y con el propio Giráldez, 6 de sus primeros 10. Pero Unai, por salario y amortización de traspaso, consumía un elevado porcentaje del coste de la plantilla gallega y al Celta le urgía darle salida en 2024 para poder inscribir, entre otros, a Marcos Alonso. De ahí que Giráldez diera el OK a sus tres últimas cesiones.

Fuente:as