Nació en Madrid en 1998. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la UC3M. Entró en Diario AS como becario de Actualidad en 2020, aunque también ha pasado por las secciones de Directos y Más Deporte cubriendo algún evento de ajedrez. Desde agosto de 2022 escribe en Tikitakas.
Según el Instituto Nacional de Estadística, aproximadamente dos millones y medio de personas tienen fobia clínica a volar en avión sin contar a aquellos que sienten nervios o se preocupan en demasía en las horas previas a pasear por los pasillos del aeropuerto. Hasta hace un tiempo, una de esas personas era Pablo Alborán.
El cantante, que fue el protagonista de la última entrega de 'El Hormiguero' este miércoles, ha relatado el pavor que sufría cada vez que volaba, un miedo que con terapia y experiencias ha conseguido superar. Sin embargo, por el camino puede contar alguna que otra historia con elevados tintes trágicos.
La peor de todas sucedió en el despegue de un trayecto entre México y Miami. Antes de subirse al vuelo se tomó un té que, según contó, estaba contaminado. Podría parecer un detalle menor, pero colaboró en que cuando el avión empezó la maniobra de despegue, el artista sufriera un episodio médico de gravedad.
"El avión empezó a despegar y entonces me desmayé. Se me pusieron los ojos para atrás y empecé a convulsionar", contó. Tan serio se puso el asunto que el avión tuvo que detener el despegue y hubo que evacuar al cantante de la aeronave para que le atendieran los médicos de emergencia.
Fue un episodio concreto, aunque el miedo venía de lejos. "Cuando hay turbulencias me agarro al asiento y me muevo más que la turbulencia", bromeó. Todo cambió un día que una comandante de Iberia le dijo que "era un poco bruja" y que todo el que volaba con ella perdía el miedo. "En los doce siguientes no sentí miedo", confesó, dando por resuelto su pánico.
Fuente: as