Cuando Marta Torrejón (Mataró; 36 años) levantó en 2014 su primera Copa de la Reina como azulgrana, el Barcelona todavía no había disputado una final de la Champions. El Barça era entonces un club como cualquier otro en el mundo del fútbol femenino, lejos del equipo de época que bregará el próximo sábado en Oslo ante el OL Lyonnes por la Liga de Campeones. Antes de esa cita tiene hoy en el Estadio de Gran Canaria un partido que se dibuja, por muy excesivo o atrevido que pueda sonar, casi como una probatura para dentro de siete días: la final copera ante el Atlético de Madrid (21.00; La2 y Teledeporte), un conjunto que esta temporada ha perdido sus dos enfrentamientos ligueros contra las catalanas por 0-6 y 5-0, dos resultados escandalosos que revelan la diferencia que existe hoy en día entre las azulgranas y las rojiblancas.

En 2013, el año en el que Torrejón fichó por el Barça procedente del Espanyol, el Atlético estaba a punto de convertirse en uno de los equipos más fuertes de España. Levantó la Liga en 2017, 2018 y 2019, además de la Copa en 2016, pero desde entonces la distancia con el Barcelona se ha agrandado de forma extraordinaria. Las catalanas son la actual referencia en el continente con tres Champions y siete finales desde 2019, mientras que las rojiblancas ni siquiera han logrado este curso una de las tres plazas de la Liga F que dan acceso a Europa. "Sinceramente, no me esperaba tener el recorrido que hemos tenido en este club. A partir del 2015, gracias a la profesionalización y a la apuesta que hizo el club por nosotras, el palmarés es envidiable. En muy pocos años hemos llegado muy lejos y este equipo no para", afirmó ayer Torrejón, campeona de 12 títulos coperos, ocho con el Barça y cuatro con el Espanyol, más que ningún equipo.

La lateral derecha señaló 2015, cuando la entidad azulgrana profesionalizó su sección, como el momento fundamental para el despegue del Barcelona. Esa decisión pionera en España ha ayudado al equipo a conquistar 23 títulos desde entonces -- tres Champions, siete Ligas, siete Copas y seis Supercopas -- , por los seis que se ha llevado el Atlético. Desde el último torneo liguero ganado en 2019, el conjunto rojiblanco solo ha alzado la Supercopa de 2021, en la que apeó a penaltis al Barça en semifinales, y la Copa de 2023, cuando las catalanas quedaron eliminadas en octavos frente a Osasuna por alineación indebida.

Los días son de vino y rosas para el Barcelona, aunque no siempre fue así, como se encargan de recordar los pesos pesados del vestuario. El equipo ganó el 22 de abril la Liga en el campo del Espanyol con cuatro jornadas de margen, pero Patri Guijarro les ha hablado varias veces a jóvenes sorprendidas como Clara Serrajordi de los años en los que el club sufría sobremanera para levantar trofeos o ni siquiera lo conseguía.

La última campaña azulgrana en blanco fue la de 2018-2019, cuando cayó en su primera final de Champions ante el Lyon. Este sábado, en cambio, persigue su quinto triplete nacional -- lo logró en 2020, 2022, 2024 y 2025 -- ante un equipo al que ha vencido en los últimos 14 enfrentamientos. El club con la plantilla más valorada del mundo -- 14,1 millones de euros, según la web especializada Soccerdonna -- se mide a un rival inferior -- 3,8 millones -- al que ya le ganó la Copa el año pasado en Huesca (2-0). José Herrera, el entrenador del Atlético desde que en enero fue destituido Víctor Martín, avisó ayer en la rueda de prensa de lo que necesita su grupo para competir: "Un partido tácticamente perfecto". Pero ni eso le asegura tumbar al Barça.

Fuente: EL PAÍS