Barcelona y Real Madrid, rivales este jueves (18:45 horas) en los cuartos de final de la Champions League -partido que se disputará en el Camp Nou- son antagónicos en lo que a la atención a los medios de comunicación se refiere. El equipo blanco, que normalmente sólo hace declaraciones en su televisión, atenderá este miércoles a la prensa a través de su entrenador -Pau Quesada- y una jugadora, intervención obligada por la UEFA bajo riesgo de sanción. El conjunto azulgrana, como viene siendo habitual en la previa de las grandes citas, hizo el martes un Media Day con cinco jugadoras en la Ciudad Deportiva Joan Gamper antes de que su técnico -Pere Romeu- y otra futbolista atiendan a los presentes en la sala de prensa del coliseo azulgrana.
Las futbolistas entienden que su exposición mediática no sólo es buena para el club al que representan, sino también para ellas, sus marcas y patrocinadores. Esto ha hecho que muchas de ellas no sólo se muestren sino que evolucionen en su forma de llegar al público. El Barcelona es un club con una idiosincrasia particular que aúna la cultura regional con la exposición internacional y que tiene en la lengua catalana uno de sus puntos fuertes. "Es el idioma de casa", comentan desde dentro. El club pone a disposición de las jugadoras clases de idiomas. Muchas de ellas tienen interés en aprender catalán para una mayor integración en el club y en la ciudad y han hecho clases online o han aprendido hablando el día a día con sus compañeras y staff y viendo contenido en catalán.
Llama la atención que jugadoras como Irene Paredes -vasca-, Vicky López -madrileña- o Kika Nazareth -portuguesa- se han dejado ver en las últimas fechas dando entrevistas o declaraciones en catalán. "A mí me encanta el catalán. Escucharlo y hablarlo. Al final es una manera de adaptarme, estoy en una nueva casa y si aquí se habla catalán pues aprendo catalán. A los entrenadores siempre les digo que me hablen en catalán", aseguró Kika, que en su segunda temporada en el Barcelona ya se maneja a la perfección con el idioma.
Paredes, que cumple su quinta temporada en la Ciudad Condal, empezó a soltarse en catalán ante los medios en la Supercopa de España. La cuarta capitana del equipo acostumbra a aprender el idioma del equipo donde juega. De hecho, habla euskera (jugó en la Real Sociedad y Athletic Club), francés (PSG), castellano (selección española) y ahora catalán (Barcelona). Comenzó a estudiarlo a su llegada a Can Barça en el verano de 2021, pero el nacimiento de su primer hijo -Mateo- retrasó su soltura, pero antes de la venida de su hija -Lea- ya ha mostrado sus avances. "Lo entiendo perfectamente, pero aún me cuesta expresarme con soltura", se justificaba la legazpiarra.
Vicky llegó al Barcelona en el verano de 2022, pasando por el filial antes de aterrizar en el primer equipo. En ese periodo de adaptación comenzó a dar clases de catalán, aunque donde verdaderamente ha aprendido el idioma ha sido con sus más allegados. "Entiende a la perfección y lo habla cada vez mejor", cuentan en su entorno.
Jugadoras como Mapi León y Caroline Graham, con solera ya en el club, entienden el catalán pero no han dado el paso a soltarse. Otras con menos tiempo en el club, como Esmee Brugts, Sydney Schertenleib o Ewa Pajor dicen alguna palabra suelta de vez en cuando como guiño a la ciudad donde vive y al club al que defienden.
Fuente: MARCA