Barcelona quiere a la selección. Se vendieron las 39.000 entradas para el España-Egipto y la grada del R.C.D Stadium se volcó con el equipo de Luis de la Fuente desde el primer momento. Con todos, excepto con uno: Joan García, que desde el calentamiento se dio cuenta que el que fue su público todavía está dolido.
Hacía cuatro años que la selección no jugaba en Barcelona, pero el público catalán no defraudó. La grada mostró el aspecto de una gran cita, repleta de banderas y camisetas y con cánticos en favor de la selección desde el primer momento.
El que no fue del todo bien recibido fue Joan García. Durante el calentamiento previo al partido, el sector del público más cercano a los porteros le pitó cada vez que tocaba la pelota y, cuando dijeron su nombre por megafonía, el público respondió con pitos y abucheos que ni los aplausos más entusiastas pudieron tapar.
La nota negativa fue la falta de respeto de parte de la afición española hacia el himno de Egipto, ya que se escucharon pitos cuando comenzaron a sonar los primeros acordes.
Fuente:MARCA