Natural de O Porriño, Pontevedra. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Comenzó su aventura en As en 2017 en el departamento de redes sociales. Tanto te habla del salseo del momento como de fútbol sala.
Cada vez son más los empleados, especialmente de las nuevas generaciones, que están preocupados por su plenitud y la salud mental. Ante esta situación, el pensamiento clásico de la gran mayoría de empresas queda obsoleto ante las actuales preocupaciones de los trabajadores: bienestar, motivación y clima laboral. Para Alessandro Punturo, coach experto en liderazgo y fundador de Coneex, la felicidad en el trabajo no es una concesión ya que "puede ser una estrategia empresarial beneficiosa para las dos partes".
Lo cierto es que la nueva visión de liderazgo es fundamental para entender el papel de la felicidad como incentivo de primer nivel. Y es que mientras que el jefe de antes era un mero transmisor que daba órdenes y, en cierta manera, podía llegar a coaccionar, el de ahora debe ser consciente. Uno que impulse sus capacidades, delegue, inspire y les anime a crecer con autonomía y confianza.
"Durante muchos años hemos confundido autoridad con liderazgo. El modelo tradicional se basaba en el control, la presión y la jerarquía rígida. Funcionó durante un tiempo, pero hoy sabemos que ese modelo no solo genera desgaste humano, sino que también es menos eficiente", reconoce Punturo. Asimismo, este experto asegura que "un jefe tradicional piensa que su trabajo es controlar cada detalle" mientras que "un líder consciente entiende que su función es crear las condiciones para que las personas den lo mejor de sí mismas y sean comprometidas y felices".
El CEO De Coneex tiene claro que la felicidad laboral "no se consigue poniendo una mesa de pimpón en la oficina o lanzando campañas de felicidad corporativa": "Esto va mucho más allá, es derribar paradigmas antiguos y construir algo desde cero. Y eso se consigue con formación de manso de un profesional".
Fuente:as